Opinión: Por Norma Giarracca. (Diario Perfil 07/07/09)Solanas es un personaje que no reniega de su relación con Perón y que hace un valor de su pasado cercano a él. Norma Giarracca.
Cuando se escucha al general Perón en sus documentales, se pueden seguir los distintos hilos de su concepción del poder, de la hegemonía, de la geopolítica internacional y del papel de las clases trabajadoras en la sociedad que aspiraba. Su pensamiento traducía las intuiciones de un gran estratega militar que dibujaba geopolíticas mundiales, de un lector consecuente que sospechaba de las supuestas libertades liberales del mundo occidental/colonial y de un político interesado en la querella por las igualdades sociales. Es “el Perón” del consenso; es el conductor que utilizaba la tolerancia como parte de sus tácticas para incorporar al “otro” y que era capaz de entablar diálogos y acuerdos. Había otro Perón menos tolerante que traslucía su pasado militar. Pero con los derroteros posteriores de las sociedades latinoamericanas, figuras como la suya fueron creciendo y valorándose.
Cuando se escucha al general Perón en sus documentales, se pueden seguir los distintos hilos de su concepción del poder, de la hegemonía, de la geopolítica internacional y del papel de las clases trabajadoras en la sociedad que aspiraba. Su pensamiento traducía las intuiciones de un gran estratega militar que dibujaba geopolíticas mundiales, de un lector consecuente que sospechaba de las supuestas libertades liberales del mundo occidental/colonial y de un político interesado en la querella por las igualdades sociales. Es “el Perón” del consenso; es el conductor que utilizaba la tolerancia como parte de sus tácticas para incorporar al “otro” y que era capaz de entablar diálogos y acuerdos. Había otro Perón menos tolerante que traslucía su pasado militar. Pero con los derroteros posteriores de las sociedades latinoamericanas, figuras como la suya fueron creciendo y valorándose.
Desde el regreso a las formas democráticas de gobierno en 1983, los sectores políticos partidarios “progresistas” se han cuidado de levantar la figura de Perón, incluidos los intelectuales que rodean este gobierno. Se “invisibilizaron” aspectos que hicieron del peronismo un movimiento político-cultural y que explican su persistencia posterior en la política argentina. Una moda liberal modernizadora impregnó los espacios de centroizquierda partidaria. Pero en estas últimas semanas se pudo volver a escuchar a un personaje que no reniega de su relación con Perón; que hace un valor de su pasado cercano a él; que también apela a recuperar los recursos naturales –la rueda de la historia– y apuesta a la querella por la igualdad. Es Pino Solanas. Después de tantas horas de filmación entrevistando a Juan Perón en Madrid, se acostumbró a capturar –no sólo con su cámara– convicciones políticas y modos de transmitirlas.
Es interesante observar que Pino Solanas parte de una base ligada a los legados del peronismo (la CTA, Alcira Argumedo, etc.) pero además va creando un espacio con intelectuales y políticos que provienen de distintas vertientes ideológicas. Es paradojal, además, que su discurso, basado en la recuperación de los recursos naturales, haya alcanzado a la ciudad donde aquellos territorios amenazados parecen tan lejanos tanto en lo geográfico como en las preocupaciones cotidianas. Todo lo cual abona la idea de que el discurso de Solanas llega a convocar a ciudadanos de muchas tradiciones políticas, de todo el territorio y de distintas edades.
Considero que los espacios políticos partidarios están demasiado atravesados por una lógica fuerte y apelmazada del poder global como para habilitar cambios importantes desde el Estado como hoy lo conocemos. Pero sin duda hay algo esperanzador en la convicción de Solanas, que pasa por una posible autonomía de la política. El concepto de autonomía también es clave en su relación con los movimientos sociales, pues los bienes comunes devastados y las poblaciones que resisten requieren con urgencia una expansión de la autonomía de la política, sin la tentación de subordinarlos a la lógica partidaria.
* Socióloga. Instituto Gino Germani (UBA)

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